MATERNIDAD Y SEXUALIDAD

Buenos días familia:
Vamos retomando el ritmo de nuestros post aunque aún faltan muchas novedades que llegarán muy pronto.
Hoy quería hablaros de un tema que como todo lo que le rodea siempre es tabú. Y es que ya se sabe que cuando queremos hablar de sexo la mayoría de la gente baja la voz por si alguien escucha y si ya hablamos de sexo después de la maternidad, apaga y vámonos.
Está claro que cuando una pareja estrena maternidad, todo se nos hace un mundo, como organizarnos, como atender todo, cuando descansar, intentamos hacer turnos para dormir al bebé, para limpiar, hacer comida pero y cuando recuperamos nuestra vida sexual.
Sois muchos los que me habéis escrito para realizarme preguntas sobre el tema, como vosotros sabéis lo que escribo en este blog, no es más que mi opinión frente a determinados temas, es decir, no soy una experta, pero si mi opinión os puede ayudar en algo bienvenida sea.
Cuando nos convertimos en papás, no hay que negar que nuestro mundo cambia. Como os decía antes buscamos las mejores formas de poder compaginar todo, casa, bebe, trabajo y la mayoría de las veces el sexo lo desplazamos ya que o estamos muy cansados o no encontramos el momento o bien nos da una pereza brutal.
En el caso de las mujeres, cuando sentimos esa pereza o desgana por el sexo, tiene un alto componente hormonal, y es que con la lactancia, el parto y la falta de sueño, nuestro cuerpo prioriza, somos como un móvil en modo “ahorro de energía”. Daros tiempo, no es una situación que dure eternamente, poco a poco, iréis recuperando las ganas. Para ello es muy importante como en todo, la comunicación con nuestra pareja. Ellos tienen que ser conscientes de todo el cambio que la maternidad supone en nuestra vida.
En el caso de los hombres, que también los hay, tiene un componente emocional. El hombre tras la llegada de un bebé y el cambio que eso supone en su estatus en el hogar, le hace sentirse desplazado. Siente como que esta fuera de la ecuación, y puede desarrollar una falta deseo sexual ya que deja de ver a su mujer para ver a una madre. En estos casos, como en la mayoría necesitan tiempo, asimilar la situación y ver que nadie le ha desplazado y que en esa ecuación él es una parte muy importante.
Una vez detectado nuestro “problema” o de donde viene, podremos atajarlo mucho mejor, para ello lo mejor ya sabéis hablar, hablar, hablar y hablar…
Un punto muy importante en nuestro renacer sexual después de la maternidad es entender nuestro concepto sobre sexualidad, muchas mujeres sienten que la sexualidad está estrechamente relacionada con la sexualidad compartida. Normalmente, la educación sexual recibida no incluye como algo fundamental conocerse a sí misma, el desarrollo de la sensitividad y el autoplacer, lo que nos lleva irremediablemente al desconocimiento de nuestro cuerpo.
Aclarado este punto, vamos al sexo con nuestra pareja, lo primero seria buscar entre ambos ese momento, el comienzo no tiene por qué ser de carácter sexual, podemos dedicar esos primeros momentos juntos a caricias, besos que por lo pronto vayan relajando nuestro cuerpo. Vivir la sexualidad con normalidad, con deseo y no como “es lo que toca” es primordial para hacer de ello un momento especial y que os ayude a reencontraros como pareja.
No hay que marcar un día por norma, pero si está bien que poco a poco volváis a integrar el sexo a vuestra vida. El sexo tiene amplios beneficios, aprovecha…
Nos mejora la autoestima
En el sexo se puede demostrar al máximo el deseo, el amor y otros sentimientos que aumentan la autoestima al 100%. Con una mejor autoestima, afrontamos la vida con otros ojos.
Ayuda a tener un mejor sueño (mi punto favorito)
A través de las relaciones sexuales se incrementa la producción de hormonas como la oxitocina y la melatonina, esenciales para tener una buena calidad de sueño.
Reduce el estrés
¡¡¡¡Tener estrés ya no es una excusa!!!! Cuando tenemos sexo se eleva la segregación de serotonina, conocida como la hormona de la felicidad. Este puede ser un sencillo remedio para acabar con la tensión emocional y física, incluso en horas posteriores a su práctica.
Fortalece el sistema inmunológico y la salud cardíaca
¡¡¡Nada de complejos vitamínicos!!!!Hacerlo mínimo dos veces por semana incrementa la presencia de ciertos anticuerpos que nos ayudan a mejorar nuestro sistema inmunológico. Para nuestro corazón, el sexo:
  • Reduce la presión arterial alta.
  • Activa la circulación sanguínea.
  • Funciona como ejercicio cardiovascular.
Nos mantiene en forma

Más barato que un gimnasio y más divertido, en 10 minutos se logran consumir hasta 50 calorías, mientras que en 20 o 30 se alcanzan las 150. Eso sí, nada del misionero ehh… imaginación al poder.

Ayuda a quitar el dolor de cabeza
El dolor de cabeza ya no es excusa, durante el sexo el organismo libera grandes cantidades de óxido nítrico, una sustancia que mejora la circulación periférica para calmar las migrañas relacionadas con alguna dificultad vascular. También se liberan endorfinas y oxitocinas que reducen los dolores musculares.

Mejora la memoria y rejuvenece
Aquí tenemos un punto esencial, “Mamás del mundo” ¿a que desde que sois madres habéis notado que tenéis la memoria algo dispersa?No es algo raro, con la maternidad el cerebro se centra en las “cosas importantes” dejando de lado lo secundario. Al estimular la producción de neuronas, tiene un efecto positivo en la conservación de la memoria y la prevención del deterioro cognitivo. El sexo reduce la concentración de toxinas en la sangre y los tejidos, lo que previene el envejecimiento celular.
Por cierto, y como nota importante, que el colecho no sea una excusa, no seáis aburridos y buscad mas sitios en casa…Imaginación al poder.
Bueno amigos, espero que estos últimos toques de humor ayuden a estar mas relajados.
Feliz fin de semana y disfrutad de la vida. Nos vemos la semana que viene.
En próximos artículos hablaremos sobre la crianza fisiológica.

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